La partición de aplicaciones: una realidad que incomoda

¿Cuál es la lógica del más fuerte? Que su poder, valga la redundancia, crea verdades, impone realidades; hace lo que quiere, en definitiva. Algo similar sucede con Facebook y ese curioso sistema de partición en múltiples aplicaciones que antes eran una ¿A quién le gusta? A ellos ¿A quién le da rédito económico? A ellos ¿Para el resto? Una enorme molestia en múltiples sentidos. A continuación te explicaremos sobre esta realidad que cada vez ataca más a nuestros celulares, sus datos móviles y, sobre todo, la escasa memoria ¡No te pierdas la nota!

 

“Divide y reinarás”, una frase sumamente trillada, conocida, que se le suele atribuir al gran Julio César. Bueno, lo mismo podemos decir de Facebook con el nuevo sistema de partición, aunque en rigor de verdad aquí ya reinan, por ende dividen.

Sea como sea, molestó mucho en su tiempo que Facebook dividiera en dos aplicaciones el muro central de lo que es el Messenger propiamente dicho. Sin embargo, la fórmula no se detiene en ese experimento y la vemos eclosionar nuevamente con Instagram y Direct, su sistema de mensajería particular ¿Por qué sucede esto? Porque Facebook puede.

Para comprender el último cisma (que de una aplicación surjan dos) hay que tener en claro que Direct, sobre todo a partir de las Stories, comenzó a ser utilizado espontáneamente como un chat privado. Sí, sumamente sencillo; pero muy efectivo. Y el número fue en aumento mientras más material se podía comunicar, lo cual trajo como corolario que de agosto del 2016 a abril del 2017 los usuarios de Instagram Direct pasarán a la fabulosa cifra de 375 millones.

Entonces, podemos comprender el gran motivo: el divide y reinarás para Facebook, que ya tiene mucho poder, le da más posibilidad de obtener dinero.  Y esto no es baladí: realmente la segmentación no es una opción, sino una obligatoriedad. Fíjese, querido lector, que en la actualidad no se pueden divisar mensajes desde la red matriz de Facebook (a lo sumo hay un simple aviso, que no hace más que impacientarnos).

Direct no busca ser un servicio de mensajería más e incluso especialistas le ven un aire muy similar a Snapchat (lo cual le daría un buen golpe final, quizás, a esta última). Y las versiones lite, rudimentarias, muchas veces no gustan ¿El desenlace? Nos sometemos a una andadura de fragmentación que, sin embargo, va totalmente en contra de las preferencias actuales. Eso explica el éxito de WeChat en Asía, porque congenia un gran cúmulo de apps en una.

¿Y por aquí? Los que sean afortunados por tener unos celulares espaciosos o estén dispuestos a eliminar apps seguirán resistiendo; el resto se conformará, suponemos, con poco hasta que una aplicación multifacética, en sentido estricto, aparezca. En occidente parece que la única capaz de hacerlo con éxito sería Facebook, pero por lo pronto no quiere…porque puede.

 

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